Samsung está apostando fuerte por el futuro de los wearables impulsados por inteligencia artificial, y sus últimos anuncios lo dejan claro. Durante su reciente llamada de resultados —en la que además rompió récords financieros— la compañía adelantó el desarrollo de nuevas Galaxy Glasses y unos innovadores Galaxy Buds con un diseño completamente distinto.
Las Galaxy Glasses buscan competir directamente con propuestas como las de Meta, pero con un enfoque centrado en la integración con el ecosistema Galaxy y el uso de IA multimodal. Funcionarán junto a un smartphone, incorporarán cámara, audio por conducción ósea y el asistente Gemini como eje principal de la experiencia. Todo apunta a un dispositivo ligero, sin pantalla en esta primera versión, pensado más como asistente inteligente que como visor AR completo.
Por otro lado, los Galaxy Buds Able introducen un concepto diferente dentro del catálogo de Samsung: auriculares abiertos tipo clip que podrían usar conducción ósea. Este diseño permite escuchar música o llamadas sin aislarte del entorno, algo ideal para deporte o uso diario en exteriores.
Todo esto llega en un momento clave para Samsung, que acaba de registrar ingresos y beneficios históricos gracias al boom de la inteligencia artificial, especialmente en su negocio de chips. Con ese impulso económico, la marca parece decidida a liderar la próxima ola de dispositivos inteligentes más allá del smartphone.




